miércoles, 9 de abril de 2008

Mi coche va más lento cada día y hace cosas raras

Un pequeño ejercicio de preguntas y respuestas:
  1. Pregunta: Cuando usted se va a comprar un coche ¿a dónde acude?
    Respuesta: A un concesionario/tienda de coches. Buscaré uno donde los comerciales me puedan asesorar correctamente.

  2. Pregunta: Cuando usted quiere aprender a conducir un coche ¿a dónde acude?
    Respuesta: A una autoescuela. Que tenga buenos profesores, por supuesto.

  3. Pregunta: Cuando su coche tiene una avería ¿a dónde acude?
    Respuesta: A un mecánico de coches que entienda de verdad.
Estas sencillas e inocentes preguntas tienen respuestas igualmente sencillas e inocentes, además de parecer obviedades como la copa de un pino.

Vale. Ahora cambiemos ligeramente los enunciados de las preguntas y veremos qué pasa con las respuestas:
  1. Pregunta: Cuando usted se va a comprar un ordenador ¿a dónde acude?
    Respuesta: A una tienda especializada en informática ==> ¡NO! A una gran superficie donde el dependiente entiende lo mismo de ordenadores que de neveras, pero que tienen muy buenas ofertas.

  2. Pregunta: Cuando usted quiere aprender a manejar un ordenador ¿a dónde acude?
    Respuesta: A una academia de informática ==> ¡NO! A ningún sitio. Si tengo dudas ya le preguntaré a mi hijo/sobrino/cuñado/amiguete/etc. que de esto controla cantidad y no me cobra nada porque le gustan esas cosas.

  3. Pregunta: Cuando su ordenador tiene una avería ¿a dónde acude?
    Respuesta: A un técnico informático ==> ¡NO! A mi hijo/sobrino/cuñado/amiguete/etc. que de esto controla cantidad y no me cobra nada porque le gustan esas cosas.
Si usted se ha visto retratado en las preguntas y respuestas del segundo grupo, siento mucho decirle que tiene totalmente merecidos todos los problemas que sus acciones le acarreen.

Los informáticos también comemos, no se les olvide...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

C'est la vie! que dicen por ahí. A mí siempre me preguntan si puedo pasarme por sus casas a ver si les doy ideas, se les olvida que mis ideas son las que me deben dar de comer.

Anónimo dijo...

Pues llevas razon...
Me ha gustado, directo, conciso, y claro...